¿Qué vas a merendar? ¡Espermatozoides!

¿Te imaginas que tu hija te responde eso? ¡Vaya trauma! Sería descubrir que tu hija ha pasado de ser una niña a una... a una señorita que ha descubierto el sexo. Pues bien, respira tranquilo, porque no tiene por qué ser así.